Háganos un breve resumen de la historia de Encofrados Alsina.
Difícil ser breve, explicaré algo: ... mi padre empezó hace 56 años (justo cuando nací yo), con un pequeño almacén de madera para abastecer a los carpinteros. Después derivó a la madera para la construcción y de allí a la fabricación del tablero Alisan de madera (1968) que tuvo y aún sigue teniendo mucho éxito.
Con la incorporación sucesiva de los 3 hermanos a la Empresa, y a pesar de que nuestro padre enfermó joven, conseguimos nuevos retos de expansión territorial en España, creando las Delegaciones de Madrid (1974), Málaga (1985), Tenerife (1987), Mieres (1987), etc.
Pero sobretodo, incorporamos diferentes sistemas de encofrado, destacando para techos el Mecano-Alisan (1978), verdadera revolución en aquel momento, porque sustituyó los tablones de madera por vigas de hierro y porque incorporó la recuperación del tablero a los 3 días. Con ello, pasamos a la actividad del alquiler de los equipos.
Y después, pues hemos seguido creciendo en Delegaciones, siendo prioritario en la actualidad el instalarnos en más delegaciones en el extranjero, mientras seguimos incorporando e innovando con nuevos sistemas de encofrado, ahora, tenemos mucha ilusión en el Sistema Anticaídas Alsina, pues tiene un valor adicional de salvar vidas de personas.
Seguro que en tantos años tendrá mil anécdotas, ¿podría explicarnos una de las más divertidas que recuerde?
Se me ocurre una por lo significativa del momento. Recuerdo a mi padre usando el teléfono del vecino, un taller mecánico de coches, a través de una pequeña ventana en la pared, sólo podía pasar el brazo, así que para llamar marcaba el número en el disco, sin ver, solo por el tacto.
También recuerdo que nos visitó una vez una persona regularmente vestida, con un zapato diferente del otro. A pesar de la impresión, le atendimos, creímos en él (le dimos crédito) y a la larga se convirtió en un cliente importante.
Alsina, diseña, fabrica y comercializa múltiples sistemas de encofrado con sus correspondientes accesorios. El ser una empresa integrada verticalmente requiere de una gran capacidad de gestión y coordinación. ¿Cómo han conseguido esta sincronización?
A base de muchas reuniones y mucha comunicación entre los diferentes departamentos, colaborando entre sí. El inicio de un nuevo producto es clave. Cuando creemos que el cliente necesita el nuevo diseño de un producto, prevemos un período de tiempo para el Departamento de I+D que lo inventa, otro para ponerlo en proceso de fabricación y otro para comercializarlo. Después, la realidad siempre queda superada; I+D tarda más de lo esperado, pero consigue el mejor producto del mercado, el equipo Técnico-comercial “impaciente” ya se ha comprometido en la entrega del nuevo producto y así el período de ponerlo en fabricación se aprieta. A veces pienso que esta presión obliga a conseguir la sincronización deseada.
Imagino que no debe ser nada fácil dar un buen servicio de alquiler a las más de 2.000 obras que están en marcha. ¿Cuál es el secreto de Alsina para tener esta gran capacidad de respuesta al cliente?
A veces, me hago cruces de nuestra capacidad de respuesta, ante muchas situaciones complejas que se producen. Debemos pensar que en nuestras previsiones de entregas se hace muy difícil conocer la fecha con la que nos devolverán el material de las obras, pues éstas se retrasan. Además, las obras muchas veces nos piden más material de lo previsto. Total, que se hace difícil hacer planificaciones 100% fiables. Lo solventamos con la mayor información posible en el ordenador y con unos planificadores con mucha experiencia y dedicación, que encuentran el material necesario en otros almacenes, etc.
¿Cuáles cree que han sido las claves del éxito de la empresa?
Yo creo que en los inicios de la empresa se basaron en el trabajo, el ahorro y ... la suerte. En el crecimiento, la clave está en saber elegir a los colaboradores, consiguiendo un muy buen equipo.
¿Qué cree que ofrece Alsina que la convierte en una empresa diferente?
Creo que Alsina se distingue por su vocación de estar muy cerca del cliente, atendiéndole con eficacia, sencillez y por su vocación de constante innovación.
¿Hacia dónde se dirige Alsina?
Queremos ser la mejor empresa de encofrados del mundo. Seguramente no la más grande, pero queremos ser una referencia por tener los mejores sistemas y el mejor servicio al cliente. Estamos a medio camino del plan 10-10-10 que consiste en 10 años, estar en 10 países y ser de las 10 primeras empresas del encofrado del mundo.
La vida de un emprendedor no es fácil de compaginar con la vida familiar, ¿como consigue este equilibrio?
Un buen emprendedor es capaz de tener tiempo para todo lo importante de la vida. Como yo no he sabido serlo, he procurado primar la calidad respecto a la cantidad en las relaciones con mi esposa e hijos. Además ellos han sido comprensivos.
Cuando cierra los ojos, vaya, mira las cosas con perspectiva, ¿qué es lo que más le enorgullece, con que se siente mas realizado?
Creo que el pensar en el equipo Alsina, en clientes, en proveedores, etc,... personas con las que hemos crecido juntos con tanta ilusión y desde hace tantos años...
El hecho de que Alsina sea una empresa 100% Familiar, ¿De que manera cree que ha influido positivamente en su crecimiento?
Está clarísimo. Nuestras estrategias están en el medio y largo plazo. No queremos negocios, queremos ser empresa. Queremos hacer bien las cosas ... que a la larga tienen fruto.
Un momento en Encofrados Alsina.
Sin duda, el recuerdo de las fiestas del 50 aniversario de la Empresa. En el Delta del Ebro, con todos los trabajadores y sus parejas y en la cena del Palau Sant Jordi con 2.500 personas entre clientes, proveedores, etc. Reconozco que ver aquello me emocionó.
Una cosa a cambiar en el mundo.
Que se creen (y sean votados) partidos políticos, que no sólo prioricen sus programas en el interés de su electorado, sino que propugnen que parte importante de los presupuestos (7%) vayan en solidaridad controlada y productiva para el tercer mundo.






